Las personas solicitantes de asilo pueden obtener el seguro médico público, por lo que tienen derecho a acceder el mismo tipo de atención preventiva y curativa que la población nacional checa. Aunque están eximidos de pagar la prima del seguro, se ven obligados a pagar, como el resto de los asegurados, la "tasa reglamentaria" cada vez que requieren asistencia sanitaria. Aunque se trate únicamente de 1,20€, esta tasa representa para ellos un obstáculo para acceder a la asistencia sanitaria. De hecho, durante el primer año en la República Checa no les está permitido trabajar ni recibir prestaciones sociales de las instituciones públicas. Además, en lugar de la tarjeta común del seguro los solicitantes de asilo reciben un certificado en papel, el cual en la mayoría de los casos es desconocido por la mayor parte de los profesionales sanitarios, dificultando así su acceso a los servicios sanitarios.
Dicho sistema es idéntico para los menores no acompañados, a excepción de la "tasa reglamentaria", que normalmente será cubierta por el centro de menores en el que residan.
Las personas inmigrantes sin permiso de residencia, incluidos grupos muy vulnerables como los menores o las mujeres embarazadas, carecen de acceso gratuito a cualquier servicio médico en la República Checa. Deben abonar la totalidad del coste de cualquier tipo de atención, sin excepciones. No obstante, si no pudieran pagarlo, no se les podría negar la atención inmediata (entendida como la atención necesaria en situaciones en las que esté en juego la vida del paciente) y tratamientos de enfermedades infecciosas, incluido el VIH. Este tipo de servicios resultan accesibles para estas personas (la ley obliga a los proveedores de asistencia sanitaria a tratar a todas las personas que necesiten atención sanitaria urgente, o tratamiento para enfermedades infecciosas) pero son de pago.
La única opción que les queda es contratar un seguro médico privado. Existen dos tipos. El primero es relativamente accesible para ellos, pero solo cubre la "atención inmediata", y en la práctica no tiene apenas aplicabilidad. El otro tipo es más amplio, pero los inmigrantes sin permiso de residencia raramente lo contratan debido a la falta de información, la necesidad de estar libre de enfermedades a la hora de contratarlo, y su alto coste y limitada cobertura.
Hasta hace poco, en la República Checa no se había discutido en absoluto la problemática cuestión del acceso de los inmigrantes sin permiso de residencia a la asistencia sanitaria. Además, no existe ningún programa o iniciativa pública local centrado en sus necesidades sanitarias, y la atención proporcionada por organizaciones de la sociedad civil es aún muy escasa.
Descargar la comparativa general de dieciséis países en el ámbito de asistencia sanitaria de las personas inmigrantes sin permiso de residencia y los solicitantes de asilio (en checo). Descargar el informe en castellano.